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Libro Tzolkin 2012

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CALENDARIO MAYA:

Herramienta para la Evolución de Conciencia

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MEDITACIONES ONDA DE LA SERPIENTE (10 al 22 de septiembre)

 

- Cómo encontrar los 4 árboles

- El espejo como glifo

- El asunto es cómo vives las cosas

- La palabra es muy importante

- No somos sabios

- Hay 20 sellos y 4 colores

- El Tzolkin te puede hablar

- Los sellos mayas son símbolos

- Onda de la Serpiente

Cómo encontrar los 4 árboles (21/09/2012)

 

¿Cómo encontrar los 4 árboles?

Si los lugares oscuros del inframundo están separados por 4 árboles de lo que llamamos el cielo o lugares del amor, es decir de los lugares donde experimentas que la luz y el amor son lo mismo, encontrarlos es una tarea de conciencia.

Encontrarlos empieza buscándolos, pero sólo desde tu conciencia, que quiere buscarlos. En realidad empieza antes, porque sabes que existen, de modo que en realidad empiezas a encontrarlos antes de buscarlos, porque son ellos quien te buscan a ti, y por eso se te insinúan en la conciencia a través de una expresión comprensible formulada por alguien que dice que existen. Es decir que querer encontrar algo es consecuencia de que sabes que existe, o por lo menos alguien ha dicho que existe, y entonces la conciencia la enfocas a encontrar eso. De modo que si lo encuentras porque te pones en marcha cuando recibes la explicación, el encuentro es el resultado de algo anterior a tu búsqueda, porque cuando te has puesto a buscarlo porque alguien te ha hablado de ello, ese alguien en el tiempo ya había recibido el conocimiento o la posibilidad. Cuando tu te pones a buscarlo, un emisario ha ido a buscarte a ti antes, para que le conozcas.

 

Los 4 árboles que sustentan el cielo y lo separan del inframundo, lo que crean es un espacio para conocer la realidad; un espacio y un tiempo para conocer la realidad, porque tampoco tenemos que pensar que eso es algo inamovible. Ese espacio y ese tiempo se crean solamente para ti. Es tu tiempo de conocimiento y es la cuarta dimensión.

Los 4 árboles abren un espacio para la experimentación, pero para ti; los 4 árboles los puedes llamar mis 4 árboles, pero también los puedes llamar los sellos de mi familia, porque los 4 sellos te anuncian un tiempo para experimentar, a nivel personal, la totalidad de cada uno de esos sellos. Las 52 experiencias son la cuarta dimensión si las vives desde los sellos, pero también es el tiempo de transformar esas 52 experiencias en experiencias transcendentes cuando tu ya no estás viviendo desde el sello sino desde la onda, y esas 52 experiencias donde aparecen los 4 sellos, las transformas en 52 experiencias para vivir las 20 ondas, en relación a los 5 castillos, o sea para encontrar el castillo verde.

 

Los árboles salen de la tierra y muestran una energía de ascenso hacia la luz; el árbol siempre persigue la luz. Los 4 árboles de las 4 direcciones son uno rojo, otro blanco, otro azul y otro amarillo, y son los 4 colores de tu familia. La familia son las experiencias que vives durante 52 años, pero está en el ritmo del 4. Lo que está por debajo es el inframundo, es decir todas las experiencias de tercera dimensión son experiencias que comportan sufrimiento, y son del inframundo, bien porque hagas sufrir a otras personas para conseguir tus objetivos, que es la característica de la tercera dimensión, o bien porque hagas sufrir a tu cuerpo para conseguir tus objetivos, obligándole a aguantar dolor, estrés, malas posturas, o bien porque le des de comer a tu cuerpo lo más barato, aunque sea lo más malo, porque estás poniendo por encima de la vida el dinero, y también por encima del amor, y el impulso para las actividades es desde el miedo, desde el odio.

 

Pero entrando en la experiencia del Tzolkin, que te habla acerca de tus sellos, empiezas otra valoración de las cosas y otro tipo de experiencias, y empiezas a separar el cielo del inframundo y a considerar ese lugar como la tierra, es decir que el lugar de los 4 árboles es la tierra, en realidad la madre Tierra, porque ya la respetas, porque en el inframundo y en la tercera dimensión no respetas a la tierra, como no respetas a tu cuerpo, ni a los demás humanos ni al espíritu.

Entonces resulta que la TIERRA, utilizando el código de los castillos, es el cuarto castillo, y va acompañada del amor incondicional, o sea el PERRO, y del ensueño, o sea la NOCHE, para hacer aparecer al GUERRERO, es decir la expansión de la conciencia. Y eso define la cuarta dimensión y la tierra como lugar para vivir el amor incondicional, el ensueño y la expansión de la conciencia.

Los 4 árboles son tus 4 árboles. En el tablero Tzolkin, que corresponde al arquetipo humano y no a un ser humano concreto, el lugar que separa arriba de abajo lo ocupan los 4 sellos centrales, que son el 9, el 10, el 11 y el 12, o sea la luna, el perro, el mono y el humano, pero no como ondas sino como sellos. Y estos cuatro, que también son una representación de las 4 direcciones o los 4 colores y están separando arriba y abajo, lo que contienen es el lugar del nuevo nacimiento, de modo que aportan  al conocimiento de los 4 árboles, el saber que contienen en su interior un lugar de ascenso al cielo, que es lo propio de los árboles.

La experiencia del lugar encuadrado en las 4 direcciones, los 4 colores y los 4 árboles, es que la madre Tierra aporta una escalera ascendente hacia el cielo.

 

El árbol se nutre de los minerales de la tierra, pero si hay agua; sin agua, no puede hacerlo. Y el árbol se nutre y transforma la luz del sol en las hojas, si está vivo, es decir si se nutre de los minerales de la tierra, es decir si tiene agua. Si solamente hay minerales y sol, pero no hay agua, los árboles no pueden vivir. De modo que el árbol necesita del agua, y el árbol es un símil del humano en la cuarta dimensión ascendiendo al cielo, o por lo menos que ha encontrado esas escaleras para el cielo.

Sin embargo, el agua en el mundo maya tiene 5 colores, igual que los castillos, cuando se representa en forma de lluvia. La deidad de la lluvia se llama Chac, y de la misma manera que hay 4 árboles, hay 5 lluvias Chac: roja del oriente, amarilla del sur, negra del poniente, blanca del norte y verde del centro, sólo que por negra entendemos azul. Pero verde no solamente significa el color verde, sino que significa calidad primordial, perfección, preciosidad. Y todo lo verde significa también preciosidad, perfección, calidad primordial.

De modo que el agua tiene el ritmo del 5, como el cielo, y los árboles el ritmo del 4, como la Tierra. Y eso mismo está presente en los Bolones, ya que hay 4 deidades femeninas y 5 masculinas.

 

El agua aparece con el verde, porque es el cielo y el agua viene del cielo para volver a subir al cielo; viene a buscarte. Y el castillo verde se abre precisamente con la luna, que significa el agua. Entonces en los 4 sellos centrales del Tzolkin está la LUNA, que es el agua y que en los castillos está en el quinto castillo; el PERRO, que es el amor incondicional y que está en el cuarto castillo, cuarta dimensión; el MONO, que indica por su color azul la actividad apropiada como presente, que es la de nacer; y el HUMANO.

El agua viene a buscar al humano; el cielo viene a buscar al humano, desciende; y el humano asciende. Por eso los árboles están dentro de ti, porque el inframundo es una experiencia que está dentro de ti; el cielo está dentro de ti, y los 4 árboles abren un espacio para la conciencia, para que elijas dónde quieres vivir, si en la luz y en el amor, o en la ausencia.

La LUNA, como onda 17, siendo la tierra el sello 17, significa que la tierra se ha revestido de transcendencia, y es el primero de estos 4 sellos centrales. Pero el cuarto es el HUMANO. Cuando utilizamos los 4 colores, o sea el ritmo 4, el cuarto significa madurez, expansión máxima que ocupa la totalidad de lo posible. Y el cuarto castillo, la cuarta dimensión, se completa, o sea acaba su función, justamente cuando el humano es la madurez y la máxima expansión del amor, expresada por el PERRO.

Es decir lo que comienza con la luna, como un designio que baja del cielo, unido a la tierra como transcendencia, donde está el perro, es decir el amor incondicional, llega a su máxima madurez en el hombre, en el human@ real, gracias a un nacimiento, a un presente, que en este caso es la fuerza angélica del ensueño, capaz de eliminar toda referencia al inframundo. Y entonces, lo que contiene el humano es también vivido de forma transcendente.

 

Lo que contiene el humano, su familia, es la TIERRA, es decir que la tierra es respetada; el HUMANO, es decir que todo ser humano es respetado, precisamente gracias al “in lakech” o “tu eres otro yo”; y el espíritu, el VIENTO blanco, que es respetado; y es respetada y produce salud la conexión con el cielo, o sea la canalización (MANO).

 

Es decir, que aquí están presentes los sellos del centro del Tzolkin y precisamente los 4 sellos de la familia del humano. Es necesaria la presencia de los 4 árboles personales y los 4 árboles arquetípicos.

Pero este tiempo es el de los ángeles que bajan a buscarte, para que encuentres. Y a veces los ángeles vienen en forma de pregunta, gracias preguntas, y a veces en forma de casualidad, gracias casualidad, y a veces en muchas otras formas, gracias muchas otras formas.

Sí, gracias.

 

El espejo como glifo (20/09/2012)

 

El espejo como glifo, como símbolo, contiene una X, y también una figura escalonada.

La X señala los 4 puntos cardinales, y la referencia a los 4 puntos cardinales es fundamental en todos los asuntos relacionados con los seres humanos que habitaban en América antes del enlazamiento de culturas que se realizó gracias a Colón.

En el Tzolkin hay una referencia como símbolo a los 4 puntos cardinales a través de la X, que aparece en negro sobre fondo blanco y que de alguna manera representa al espejo.

Para esta cultura del Tzolkin, el cielo estaba sustentado por 4 árboles maravillosos situados en los 4 puntos cardinales, y a su vez los 4 árboles maravillosos eran lugares de comunicación con el cielo, es decir eran lugares de acceso, de subida y de bajada entre las dimensiones.

Si solamente nos centramos en los 20 sellos, encontramos 4 en el centro de los 20, que serían el 9, 10, 11 y 12, dividiendo algo que podríamos considerar como 9 por arriba y 9 por abajo, entendiendo que el que hace 9 está en los dos sitios.

Si le damos a esos 4 la realidad similar a la que delimitan los 4 árboles que sustentan el cielo y lo separan del inframundo, hay 9 espacios-bolón por arriba, y 9 espacios-bolón por debajo; por arriba, lo que coloquialmente solemos entender como cielo y por abajo, lo que coloquialmente solemos entender por inframundo.

¿Qué cosa encontramos en los 20 sellos que traduce el espacio para el ser humano, entre el cielo y el inframundo? Encontramos que el lugar de los 4 árboles, que sujetan el cielo y lo separan del inframundo, está ocupado por 4 sellos:

El sello de la luna, que intencionadamente, porque entendemos que ese es el mensaje, es el sello que habla del inicio del castillo verde.

El segundo sello es el perro; entendemos que intencionadamente,  la descripción de lugar para el surgimiento del humano en su plenitud, está ocupado por el amor incondicional y la perfección.

El tercer sello que describe este espacio, es el mono, con esa alegría, ciencia que encontramos entre las características del mono, porque el osar es la ciencia a través de la experimentación, pero también es la inocencia, porque la alegría siempre es inocencia.

Y el cuarto sello es, como expansión, el que describe al ser humano.

 

El Tzolkin dibuja una X, pero separada por un rombo que corresponde a la estrella. Se trata, como tarea evolutiva personal, de encontrar ese lugar que contiene en su centro ese lugar ascensional.

El rombo es una representación de la estrella, que es la última onda del quinto castillo, que significa la expansión, y la expansión significa la plena realización.

Pero la estrella también significa la sociedad celeste. El trabajo personal te lleva al encuentro de la sociedad celeste. Y el acceso como trabajo personal, al encuentro de la sociedad celeste, se realiza gracias al contenido del sello del espejo, y el contenido del sello del espejo es la ley del amor: “tu eres otro yo”.

Facilitar el camino al encuentro del otro y a la realización de la sociedad celeste, es abrir el Tzolkin. Y abrir el Tzolkin ha sido la tarea de José Arguelles. Gracias José Arguelles. Y no ha sido una labor erudita, sino una labor guiada desde dimensiones superiores, tal vez rubricada por su nombre maya. La ley del amor es “tu eres otro yo”, y ahora se trata de darle contenido,

 

El asunto es cómo vives las cosas (19/09/2012)

 

El asunto es cómo vives las cosas. Y el asunto de cómo vives las cosas es lo que te dices, de modo que lo que te dices crea una realidad horrorosa o tal vez simplemente aburrida, según tu diálogo interno, o maravillosa, o por lo menos entretenida o divertida.

La diferencia entre las dos posibilidades es estar en el inframundo o estar en el cielo. Quizá decir “estar en el cielo” es excesivo, sobre todo cuando no hay mucha conciencia. Entonces podríamos decir que la diferencia está entre pasarlo bien y pasarlo mal.

Lo malo es que este “pasarlo bien” está más cerca de simplemente “pasarlo”, y es una pérdida de tiempo, porque quizá no venimos aquí simplemente para pasar y volver a repetir, sino para acertar, o sea abrir la puerta adecuada. En todo caso, las palabras adecuadas abren realidades posibles, y si eres un explorador, es justamente el intento adecuado.

 

En el mundo “maya”, es decir en una sabiduría y un enfoque relacionado  con el Tzolkin y sus 20 sellos, se habla en ocasiones de los Bolontikús o dioses del inframundo, relacionados con las enfermedades, los accidentes, los ataques de animales, las ruinas, es decir los sucesos nefastos. Pero también se les relaciona con todo lo contrario, es decir con las cosechas, los negocios afortunados, las buenas decisiones, es decir que la misma energía produce acontecimientos nefastos o fastos, o sea todo lo contrario, asuntos exitosos. De tal manera que se puede considerar también una realidad como en espejo, donde algo tiene una cara mala y enfrente una cara buena, y entonces resulta que quizá seas tu, y a lo mejor no lo sabes, el que eliges una realidad mala o fea en lugar de una buena, siendo la misma.

De modo que solo puedes librarte de la desgracia entrando en la desgracia que crea tu mente, y encontrarte que aun sigues vivo. Y tal vez algo, alguien, alguna manera, alguna cosa, algún algo te sugiera “sí, esto es una tontería pero ¿qué pierdes si lo haces?”, y haciéndolo resulta que cambias de pantalla. Estamos hablando de osar, hacer algo que incluso parece una tontería o incluso lo es, pero todo cambia, y sales de un mundo serio a un mundo riente, y veas que todo es posible, es decir que no sólo es posible lo posible, sino que lo imposible también es posible, y veas que se puede elegir.

 

La palabra es muy importante (17/09/2012)

 

La palabra es muy importante, es como un tesoro; poder hablar, poder expresarte, poder oír, poder comunicarte es como ser rico.

Cuánto placer procura una palabra. Un simple hola te saca del inframundo, incluso te eleva a regiones superiores. Por eso es muy importante usar la palabra convenientemente y NO DILAPIDAR tu fortuna inútilmente, porque quizás no te sientas muy bien si lo haces.

Con la palabra creas realidad y despiertas emociones, y las emociones producen una química a favor de la vida o en contra. Es muy importante lo que digas. Es muy importante lo que le digas a otra persona, pero es muy importante lo que te digas a ti. Pero lo que piensas y lo que crees es lo que te dices. Si crees que una cosa es posible o no, es como si te dices a ti mismo “sí, eso es posible” o “no, eso no es posible”.

A través de tus creencias estás hablando contigo permanentemente y configurando una realidad, además de influir en la realidad de otras personas.   

De eso trata el Tzolkin, de la palabra. No es que trate solamente de la palabra, sino que la palabra es fundamental y descubrirlo también. Es fundamental descubrir el poder de la palabra para no sufrir y también para no hacer sufrir inútilmente.

Es fundamental descubrir el PODER de la palabra para no crear una realidad de dolor sino de gozo; una realidad de miedo sino de amor; una realidad de destrucción y desgracias sino de encuentros y soluciones. Y de eso trata el Tzolkin.

 

El DRAGÓN expresa la solidaridad y la energía femenina, pero la primera manifestación de solidaridad está en la palabra, y el VIENTO, que es el segundo sello, significa justamente la palabra, la comunicación, y cómo la solidaridad se expresa a través de la comunicación. Van unidos, son uno.

Los sellos son llamados dioses y con ese apelativo se indica que la fuerza que contienen procede de dimensiones superiores, pero no son dioses como algo fuera de ti,  que exijan tu sometimiento para que no te sean hostiles, ni necesitan de tus ofrendas o ritos para que te sean favorables, sino que es un diálogo y entonces los sellos son como palabras.

Son palabras que contienen propuestas que al mismo tiempo son explicaciones, pero que también son realidades, según desde donde se consideran. Una propuesta en la cuarta dimensión, dimensión de la conciencia, se trasforma en una realidad sólida y evidente en la quinta dimensión, que impide la duda; lo evidente es indudable.

Es decir que los propios sellos son palabras, porque son vehículos de energías, de fuerzas ordenantes, creadoras.

El viento, o sea la palabra, es el segundo de los sellos, es decir es imprescindible conocerlo para avanzar en la realidad de los sellos. Pero cuando los sellos se transforman en ondas, es decir están hablando de realidades transcendentes, el viento se coloca al final, y de ser el segundo sello pasa a ser la segunda onda del castillo verde, es decir de lo que se considera como la transformación realizada, ya que el castillo verde es un símil del cielo, es un símil de ser feliz, de la vida sin fin, de modo que es imprescindible conocerlo para empezar el diálogo, pero es imprescindible vivirlo para que todo se realice.

La palabra es algo que está situado en el cielo, y como número dos es un regalo. Quizá es importante saber hablar, y por eso es una de las primeras cosas que hacemos, y es un magnífico regalo, porque también contiene una llave que abre la realidad cielo, pero que también tal vez es necesario saber usar.

El 2 - el sello 2, el tono 2 - es a la vez un regalo, un desafío y un aprendizaje, pero lo que está claro es que somos ricos.

Gracias. La bendición es riqueza. Gracias

 

No somos sabios (17/09/2012)

 

No somos sabios, sólo somos ignorantes pero con dos ojos y acceso a internet, y además no nos importa que nos llamen tontos, pero sí nos importa ver algo y no decirlo. Si vemos algo, lo decimos. Es nuestro compromiso, sólo que no sabemos con quién; sólo que si lo cuentas te quedas muy feliz y si no, no tanto, o sea casi nada.

Por eso tenemos que hablar de José Arguelles, aunque no sabemos mucho de él, o sea casi nada, sólo que habla del Tzolkin y eso basta, porque  el Tzolkin habla y cada vez más claro. Arguelles habla de las cromáticas, lo se por los manuales que circulan por ahí y con mis ojos veo los gráficos gráficos. Las cromáticas se crean con los sellos, es decir son agrupaciones de cinco sellos en orden contiguo, es decir es una forma de agrupar los 20 sellos en cuatro bloques de cinco sellos, donde cada sello representa a una familia. De modo que el bloque de cinco sellos representa la totalidad, porque las cinco familias son la totalidad de las familias y estas aparecen como en cuatro niveles expresando en cada nivel un color.

 

Sabemos que por analogía se podría hacer lo mismo con las 20 ondas y expresar los cuatro niveles de los colores con cuatro bloques donde cada uno contenga las cinco familias utilizando las ondas, o sea el sello uno de la onda, o sea el propósito, pero es que la onda es el sello vivido trascendentemente.

 

El caso es que Arguelles inicia está forma de agrupar los sellos por el sol sello 20. Pero nosotros con nuestros dos ojos vemos que el Tzolkin comienza con el dragón y con el color rojo, que también es el inicio aceptado del color, porque el rojo significa precisamente inicio.

El sol es amarillo y es precisamente el final aceptado o propuesto como madurez, que no es otra cosa que el final de un proceso. De modo que Arguelles inicia la agrupación de los sellos en cuatro bloques de cinco sellos, uno por cada familia.

La cromática amarilla es iniciada con el último sello y el último color, y ocupa los sellos 20,1,2,3 y 4; la roja con los sellos 5,6,7,8 y 9 como cromática de la sangre; la blanca con los sellos 10,11,12,13 y 14; y la azul con los sellos restantes 15,16,17,18 y 19.

Evidentemente es un concepto diferente que nosotros respetamos totalmente; visualmente contiene algo y debemos expresarlo porque hay alguien que desea y precisa saberlo.

Las cromáticas hablan de sus contenidos conceptuales, de sangre, fuego, verdad y cielo, de cómo la luz te lleva a la tormenta, que es una puerta a lo milagroso, a la resurrección, a reinventarte, a encontrar soluciones.

 

La tormenta es AHORA, pero Arguelles ya no está aquí, aunque sí está el Tzolkin. La tormenta es ahora, porque  casualmente este año es tormenta 7, tormenta de canalización, de la onda del caminante del cielo. Pertenece al segundo castillo, castillo blanco, que como icosaedro contiene un pentágono de quinta dimensión.

Nosotros no podemos unir los 20 sellos en cuatro bloques de cinco sellos contiguos  empezando por el sol, porque lo que vemos es al dragón como inicio. Precisamente un dragón que te lleva a la luz, a la familia del sol.

El dragón rojo te lleva a serpiente rojo, enlazador blanco a perro blanco, mono azul a águila azul, y guerrero amarillo al sol, o sea dragón al sol. Hay dos momentos diferentes, uno con Arguelles y otro SIN Arguelles, que es ahora: tormenta, que es donde lleva visualmente la propuesta de Arguelles, del sol a la tormenta.

Y en ese tiempo sin Arguelles que es AHORA, la propuesta es con el Tzolkin, o sea del dragón a la luz, pero encarnando la familia angélica del caminante, espejo, noche, estrella, es decir encontrando la sociedad de seres celestes.

Visualmente cuando Arguelles inicia el asunto desde el sol está escenificando el pasado, porque el sol está fuera del tablero del Tzolkin, presente como un Tzolkin anterior, porque el Tzolkin anterior pasa una y otra vez. Pero sol también significa luz; es como si visualmente Arguelles escenificase el sol pasado y la luz, por eso el nombre de Valum Votan, también como pasado y sabiduría, luz.

 

Hay 20 sellos y 4 colores (15/09/2012)

 

Hay 20 sellos y 4 colores. Los colores van siempre en el mismo orden, rojo, blanco, azul y amarillo, de modo que cada color se repite 5 veces. Como cada color se repite 5 veces, se puede hacer un escalonamiento ascendente de 5 niveles, del 1 al 20, donde cada escalón contiene la totalidad de los colores, o sea 4 colores a través de 4 sellos contiguos.

También hay 20 ondas que pueden ser escalonadas en 5 niveles, en forma ascendente desde la primera onda hasta la veinte, donde cada nivel contiene en orden contiguo un sello de cada color, y esa formación es la que se llama castillo.

 

La peculiaridad del castillo, o agrupación de ondas en 5 grupos de 4, es que el quinto es especial. El prototipo es los cinco días fuera del tiempo. Los cinco días fuera del tiempo son todos días fuera del tiempo, pero el quinto es el día verde y es propiamente el día fuera del tiempo, que siempre está ocupado por una familia especial, que es la del caminante del cielo, espejo, noche, estrella.

A la hora de elegir cómo ordenar esta familia, resulta que si la ordenas desde los sellos, es decir desde la aparición de los veinte sellos, tienes que comenzar con el sello azul, noche, pero si la ordenas desde las ondas, tienes que comenzar desde la onda roja, caminante del cielo, porque es la primera que aparece. Elegimos enunciarla en el orden de las ondas, es decir desde el rojo, porque ese es el orden natural de los colores. La particularidad de esta familia es que son sus propios ocultos.

Todas las familias enlazan con otra familia diferente como oculto, pero esta familia se relaciona como oculto consigo mismo. El oculto es la expresión de un espejo, y a través del espejo las personas se relacionan con las demás personas. Esta familia, al ser su propio oculto, de alguna manera dice que ellos son espejo. Al mismo tiempo se sitúan en el día fuera del tiempo, por lo cual es una familia especial. Cualquier cosa que digamos acerca del ritmo del 5 tiene que ver con lo especial. De alguna manera, igual que el castillo verde es considerado especial, la consideración de la similitud entre la ordenación de los sellos en 5 niveles, proporcionada por los colores, igual que las ondas, confiere al quinto nivel la característica de especial.

 

En los sellos el quinto nivel es el ocupado por la tierra, el espejo, la tormenta y el sol, de la misma manera que el quinto nivel en las ondas es ocupado por la luna, el viento, el águila y la estrella.  En los sellos comienza por el sello 17 y en las ondas por la onda 17.

El color azul sirve como explicación práctica, porque el color azul significa el fuego como elemento, transformar, y sobre todo a nivel práctico significa el presente. Y el presente, en la expresión de los sellos, que siempre hace referencia a un trabajo interior en el diálogo contigo mismo, es decir en tus decisiones personales e internas, en este caso señala una gran transformación, de modo muy especial en el mundo de las emociones, que supone una especie de resurrección, un reinventarse, una capacidad de encontrar soluciones novedosas y muy gratas.

De alguna manera, si estás viviendo esto, quiere decir que en tu evolución personal interna, estás en un momento especial, verde, iluminativo, porque el siguiente paso es el sol, que es una expansión aun mayor en ese estado y el presente, o sea el momento expresado por la tormenta, es la puerta de acceso.

En el mundo de las ondas, ya hay una referencia a los demás. Estás en el mundo con las demás personas, evolucionando. Aquí, el tono azul, que es el águila, habla de cómo tu proyección hacia fuera se encuentra en un presente donde toda tu interacción es luminosa, grata, placentera, creativa, y se presenta como el vuelo del águila, que representa a Quetzalcóatl, es decir que de alguna manera vives lo sagrado en tu relación con las personas, y la kundalini no tiene ningún obstáculo en su desarrollo, por lo cual también hay una relación con el encuentro, con la vivencia de una realidad donde la sexualidad es sagrada, donde todas las personas son sagradas y donde tu creatividad es plena y está volcada hacia fuera; tu intuición es plenamente acertada y tu visión es máxima porque todo lo que ves es maravilloso.

 

Es decir que agrupar los sellos o las ondas en cinco, hace presente lo maravilloso, y de alguna manera rogamos que nadie se ofenda si consideramos que lo sagrado es maravilloso.

 

SEGUNDA PARTE

 

Hay otra forma donde los 20 sellos y por analogía las 20 ondas pueden expresarse en 4 grupos o escalones, y es cuando reunimos los sellos o las ondas en relación a las familias, es decir donde cada escalón, en lugar de contener como totalidad los cuatro sellos, lo que contiene, que también es una totalidad, es la totalidad de las familias, o sea 5 sellos representando a cada una de las familias. Entonces, lo que aparece es un escalonamiento de 4 niveles, donde cada escalón, que representa una unidad, un tono, contiene 5 elementos.

 

Resulta que el primer escalón, siguiendo los sellos, serían los cinco representantes de cada una de las familias y estaría formado por el dragón, viento, noche, semilla y serpiente.

Si comparamos este primer escalón con el primero donde la totalidad son los colores, es decir la primera vez que aparecen los colores, formado por dragón-viento-noche-semilla, vemos que siempre falta el representante de una familia y esto contiene un significado, porque todo contiene significado. Y si consideramos el escalón con 5 elementos representando cada una de las 5 familias, vemos que siempre hay un color repetido. Y esto también tiene un significado.

 

El segundo escalón, es decir la segunda vez que aparece un elemento representando a cada una de las familias, empezaría con el enlazador blanco, sello 6, y estaría compuesto por enlazador blanco, mano azul, estrella amarilla, luna roja y perro blanco.

El tercero empezaría con mono azul, continuaría con humano amarillo, caminante rojo, mago blanco y terminaría con águila azul.

Y el cuarto y último escalón empezaría con guerrero amarillo y terminaría con el sol amarillo, sello 20, expresando la totalidad del Tzolkin, es decir que ya no hay más escalones.

 

De momento podemos ver que ordenando así los 20 sellos, no intentando presentar a los colores, sino a las familias, sucede que cada escalón por sí solo expresa un color, porque hay un color que es con el que se inicia y con el que se acaba, que está repetido, y los demás sólo aparecen una vez. Es decir que en esta forma de agrupar los sellos considerando que la unidad está completa cuando aparece toda la familia, aparece un escalonamiento ascensional que representa los colores. Y el primer nivel es rojo, el segundo blanco, el tercero azul y el cuarto amarillo.

Por otra parte, los sellos ahí están muy “a gusto”. Sin embargo si hiciéramos lo mismo con las ondas, parece que las ondas se sentirían más a gusto cuando en su interior contienen los colores y entonces se expresan en cinco escalones, es decir lo que hemos expresado anteriormente, porque hay una agrupación de ondas que da lugar a los castillos y te lleva al castillo verde.

De modo que interpretamos que la agrupación de los 20 sellos en 4 niveles es más propia de los sellos, la cuarta dimensión y un momento donde el Tzolkin te habla desde fuera. Pero la expresión a través de cinco escalones, cada uno de los cuales contiene los cuatro colores, es más propia de las ondas, el acceso a la quinta dimensión y el momento donde el Tzolkin habla desde dentro. Y lo que te referencia fuera son las personas, es decir, si estás en el cielo las personas son maravillosas; si todavía hay incomodidad y sufrimiento, estás en la cuarta dimensión, y aun necesitas trabajar con los sellos y una información que viene de fuera de ti.

Si miramos la imagen, vemos que la agrupación de los 20 sellos en escalones que contengan un representante de cada familia, comienza siempre con un representante de la familia del dragón. Y la representación de las 20 ondas en cuatro escalones conteniendo cada uno un representante de cada una de las familias, también empieza con un representante de la familia del dragón.

Pero es que el dragón es el Tzolkin. El dragón al desplegarse ocupa todo el Tzolkin. Entonces, estas dos agrupaciones tienen su asiento justamente en el dragón. Y cada uno de los escalones, va a coincidir con el color del elemento de la familia del dragón con el que lo inicia. Es decir, es un ofrecimiento del dragón, una propuesta del dragón sustentada en el conocimiento del dragón, por personas que ya le conocen, o sea en un determinado nivel de conocimiento del Tzolkin. Y nos lleva a un cuarto nivel.

Sí, es importante decir que “este” conocimiento del Tzolkin lleva a un cuarto nivel.

 

El castillo verde NO CONTIENE ningún representante de la familia del dragón.

Decíamos que hay un significado en que cuando agrupas los sellos reuniendo los cuatro colores, siempre falta el representante de alguna de las cuatro familias, y que eso tiene un significado. En este caso, en el quinto nivel de esa forma de agrupar, reuniendo los cuatro colores, falta el dragón. Y también decimos que el quinto nivel o la quinta dimensión corresponde a la situación donde el dragón te habla desde dentro. El asunto es que en la quinta dimensión el dragón está en ti. La energía del dragón no necesitas encontrarla fuera, y por eso no se representa gráficamente.

 

Sucede que los sellos, cuando los agrupas de 5 en 5 en cada escalón, comprendiendo todas las familias, siempre empiezan en la familia del dragón, pero siempre acaban en la familia del sol. Y hemos dicho también que la familia más similar por lo singular al castillo verde y al día verde fuera del tiempo, es la familia del caminante, espejo, noche y estrella. Y esa es precisamente la familia donde acaba cada uno de los escalones que se forman conteniendo los 5 representantes de cada una de las familias según las ondas.

Es decir que el Tzolkin, o sea el dragón y su soporte sólido a través de su familia, te lleva a través de los sellos a la luz, o sea a la familia del sol, pero a través de las ondas a donde te lleva es a la familia que representa el día fuera del tiempo, que en algún momento denominamos “angélica” y que de alguna forma corresponde al espejo. Reunir a Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, los gemelos, contiene en la expresión de la sabiduría de los nativos americanos, como eco de una sabiduría superior, vencer las circunstancias adversas expresadas a través de enemigos, accidentes, fieras, enfermedades y desgracias de todo tipo, y también la muerte y la enfermedad.

En esta colocación, la familia del sol aparece como un cinco, en relación a los sellos, de modo que se encuentra una anticipación de lo contenido en el castillo verde.

Así, la solidaridad produce energía, vitalidad como anticipo del cielo, y cuando el enlazador se convierte en amor incondicional, también está trayendo una resonancia del cielo. Y cuando el mono, que siempre significa presente, comporta esa creatividad elevada, en favor de todas las personas, porque ves lo sagrado, también atrae el cielo. Y la expansión de la conciencia, al convertirse en luz, también es una energía del cielo que actúa en ti.

 

Si nos situamos en la imagen en la parte de las ondas, vemos que el dragón es un caminante del cielo, y que la energía, la kundalini de la serpiente, donde te quiere llevar es al cielo. Y nos vuelve a situar en una asignatura pendiente para tantas personas, que es encontrar lo sagrado en el otro, especialmente en un momento de máxima intensidad, de máxima intimidad, de máximo encuentro, como es el encuentro amoroso, que para ser amoroso debe ser sagrado. Porque el enlazador, que ha integrado el amor incondicional como experiencia personal interna, refleja al otro como espejo, sanándole, y devolviéndole su imagen divina. Y entonces, el surgimiento, el nacimiento, el presente, representado por el mono, ya está diciendo que el dragón está dentro de ti, la energía solidaria, maternal, de acogimiento, de enseñanza, de nutrición, es decir toda la energía de crear una realidad maravillosa desde dentro de ti, como es la noche, es una manifestación del dragón convertido en mono, o sea en presente, cuando tu mente siempre fabrica esa imagen maravillosa de las circunstancias y de las personas, y no se deja llevar al desaliento, o sea al juicio.

Pero la noche, como quinta dimensión, ya no necesita soñar la abundancia, sino que el presente de la noche en quinta dimensión, es que a tu alrededor solo suceden cosas maravillosas. Soñar la abundancia es un presente que demuestra cuarta dimensión, cuarto castillo, como onda, pero como presente de quinta dimensión, son realidades extraordinarias que te acompañan. La visión del águila tiene como tono 9 la noche en el quinto castillo.

 

Entonces, el guerrero, o sea la expansión de la conciencia, vive la sociedad de sus pares, de las estrellas.

Pero la onda del guerrero, justamente te lleva a la estrella 13, y ahí te está situando en la entrada del quinto castillo. El dragón solo te acompaña hasta el quinto castillo, y ahí eres tu.

Está claro que esta familia angélica no trabaja por el ego, sino por el otro, por el “tu eres otro yo”. In lak’ech.

 

TERCERA PARTE

 

Si consideramos solamente los colores, podemos encontrar la escalera que aparece en la imagen.

La propuesta del color ROJO, que siempre contiene una referencia a la solidaridad y a la realidad, es un inicio en un escalón horizontal, que se complementa con la energía enlazadora, que siempre es una energía espiritual y amorosa, y por eso es BLANCA. Y esa energía amorosa te conduce a un presente, donde aparece una energía ascendente, porque es en el presente donde ocurre la energía evolutiva ascensional, que se expande y por eso es más ascensional, a través de lo que se expresa con el color AMARILLO, y te lleva a una nueva realidad, a una nueva propuesta, que vuelve a enlazar con un nuevo presente, y vuelve a producir una nueva energía ascensional, que se complementa con una expansión.

De modo que el rojo siempre es un inicio en lo representado horizontalmente, como la realidad que te rodea, y lo azul es entrar en un inicio, en una energía ascendente, gracias al amor, y que se ve impulsada a su máxima expansión expresada por el amarillo. De modo que el azul también es un inicio. Está el inicio representado por el dragón y el representado por el mono, nuevo nacimiento.

 

De modo que el Tzolkin, el dibujo de 52 casillas negras sobre un total de 260, el resto blancas, aparece bastante claramente en esta descripción de las energías del color, porque el dragón inicia una figura plana, que contiene en su interior un nuevo nacimiento en el mono 1-perro 13, y a su vez el dibujo en negro sobre blanco, en realidad es muy similar al que forman estos escalones, que es una especie de ángulo recto, porque el Tzolkin es un dibujo donde dos ángulos se entrelazan; es una malla, mostrando visualmente esos ángulos rectos que se cruzan. Y el dragón está en el extremo formando el dibujo que contiene el sello del espejo, pero el lugar donde se cruzan es un rombo y está envolviendo al mono azul, es decir que visualmente podemos ver al dragón rojo siendo enlazado, unido al mono azul, por la X del espejo, que es blanco, y que contiene en su interior, justo en el lugar donde se enlazan los dos ángulos, el rombo de la estrella amarilla, que es el lugar de la ascensión y el final de las ondas del quinto castillo. Pero en su interior, como un punto está el mono azul.

 

Este dibujo es simplemente el desarrollo de los colores y la identificación de sus fuerzas.

El ROJO inicia. El BLANCO refina a través de enlazar, del amor incondicional, del espejo, del mago y del espíritu. Es un regalo para el que profundiza en el Tzolkin, porque le lleva al nuevo nacimiento, AZUL, que en realidad es el presente, un presente que cada vez es más maravilloso mientras se va expandiendo con el AMARILLO, y produciendo transformaciones en el exterior, en las personas, en las circunstancias, cada vez más maravillosas hasta la transmutación total.

 

También está presente el ángulo recto en las familias, porque vemos que las familias forman una cruz, pero al compararlo con la familia justamente del caminante, espejo, noche y estrella, vemos que la cruz está compuesta justamente de dos ángulos rectos, uno el que une la noche con su oculto el espejo, y otro el que une justamente la estrella con su oculto el caminante. Es una cruz, pero en realidad también podríamos decir que son dos ángulos rectos que se unen en el centro. Es lo mismo. De modo que quizá el quinto punto de la familia esté de alguna forma en donde se unen todos los componentes en el centro. De la misma manera que el kin y el oculto se unen en el centro del telar, en el mono 1.

 

Podemos preguntarnos cuál es el centro de las familias. Visualmente el centro es solamente un punto. Simplemente un punto es donde se unen las “eles” o la cruz que forma el centro de la familia. Pero casualmente resulta que el presente siempre es un punto, siempre es un instante. Si miramos cuál es el centro de los sellos, encontramos que el centro estaría entre el perro - sello 10 y el mono - sello 11. Si miramos el Tzolkin, vemos que el centro lo ocupan el perro 13 y el mono 1, y si miramos cuál es el centro según las ondas, vemos que es la onda 10 - espejo, y onda 11 - mono.

De modo que el Tzolkin confirma que el centro de cualquier cosa es el puro presente. Y el puro presente en las familias es cuando tu estás viviendo esa energía, cuando esa es la energía que forma tu presente: el amor, el enlazamiento, la intuición…; cuando cualquier cosa que signifique el sello o la familia, tu lo estás viviendo. Ese es el presente.

 

El Tzolkin te puede hablar (15/09/2012)

 

El Tzolkin te puede hablar, desde dentro o desde fuera.

Cuando te empieza a hablar, siempre es desde fuera, pero el Tzolkin te puede hablar desde dentro. Eso indica como dos momentos diferentes del despertar, o dos momentos diferentes del surgimiento de la conciencia, de la evolución. En el mundo de las palabras, podemos calificar esos dos momentos según el léxico y los valores que manejemos y las creencias. Pero como quiera que lo llamemos, hay dos momentos diferentes, y en uno, que siempre es inicial, el Tzolkin te habla desde fuera y te dice que eres tal sello y tal tono.

Tu recibes una información, y esa información empieza a mover una química interna, que incluye neurotransmisores, hormonas, cosas con un sustrato muy material, pero también con una realidad espiritual, emocional, o sea menos material. De alguna manera primero te propone una relación con el kin de nacimiento, la onda, con el oculto, la familia.

También, a lo largo del tiempo te propone tu sello anual, y todo el escenario que se modifica al modificarse tu sello anual y ocupar un espacio distinto del Tzolkin, una onda distinta.

 

Pero la cuestión es diferente cuando tu dices “Sí, ok, soy eso. Sí, ok, estoy aquí, pero ¿cómo puedo evolucionar, cómo puedo avanzar? Yo no soy de la familia del sol, ¿cómo puedo llegar al sol? Sí, entiendo que también en algún momento mi onda es la del sol, pero ¿cómo puedo yo encarnar el mono 1 o el perro 13 o la mano 7 o cualquier sello que no es de mi familia?”

Entonces se te abre el Tzolkin todo entero para ti. Y tu de alguna forma puedes vivir cualquier sello cuando vives la emoción, la actitud, el servicio, la cualidad del sello, y para eso es para lo que necesitas todas las otras combinaciones posibles, como la de los castillos o los distintos enlazamientos a través de los colores o cualquier otra combinación, donde las emociones pueden estar representadas y vivirlas, aunque no sean tu sello natal ni tu sello anual. Y ahí es siempre muy importante lo que expresa el sello azul, porque el azul te está diciendo que este es tu presente, y si este es tu presente, tu estás aquí.

 

Hay un mismo Tzolkin, pero el Tzolkin tiene una virtualidad, que significa que es capaz de ser plenamente real siendo plenamente diferente, según el nivel dimensional donde estás. Sirve igualmente, pero su lenguaje es diferente, diciendo lo mismo o manifestando lo mismo.

Cuando habla desde fuera, estás en un momento de tercera – cuarta dimensión. Cuando habla desde dentro, estás en un momento de cuarta – quinta dimensión. Es decir, en la dimensión de la conciencia hay momentos que te habla desde fuera y momentos que te habla desde dentro. En dimensiones inferiores, siempre te habla desde fuera, y en dimensiones superiores, siempre te habla desde dentro.

 

Los sellos mayas son símbolos (10/09/2012)

 

Los sellos mayas son símbolos con un contenido arquetípico, es decir que expresan ideas pero también son números. Es decir que los sellos también sirven para contar, en combinación o no con los símbolos numéricos que se construyen con el punto como uno y la raya como cinco. Esta expresión numérica construida con el punto y la raya es la que se utiliza para expresar los tonos.

Es decir que existen por lo menos dos formas validas y útiles en el Tzolkin para contar, para enumerar. Pero eso debe ser bastante normal en todas las culturas, desde luego en la nuestra lo es totalmente, de modo que además de enumeraciones utilizando números es frecuente utilizar letras con valor número. Una de las formas más claras es en las matriculas de los coches donde aparecen números y letras con valor numérico simplemente para ahorrar dígitos.

 

Tal vez, como por curiosidad, podríamos preguntarnos cual de las dos formas de contar es anterior, pero no parece que nos aportase nada real acerca del comunicado contenido en el Tzolkin, porque el Tzolkin esta constituido en primer lugar por los sellos.

Lo primero que se despliegan y aparecen son los veinte sellos.

 

 

En la formulación 1-20-18-20-20-13, que es la formulación de la Era Maya, encontramos tres veces el número 20, que siempre expresa los 20 sellos, y solo una vez y al final el 13, que es lo que expresa los tonos. También el 18 expresaría la forma numérica de puntos y rayas porque expresa vinales. Aun así el 20 es dominante, porque expresa los 20 sellos y también las 20 ondas. Los 20 sellos los expresa en el primer 20 y también en el segundo 20, mientras que el  tercer 20 expresa las 20 ondas, indicando así una gradación útil para avanzar en el conocimiento del Tzolkin. Primero es preciso o útil conocer los sellos y en un segundo momento las ondas.

La formulación 1-20-18-20-20-13, es más clara si la mostramos como

           1= 20 x 18 x 20 x 20 x 13.

 

Esa formula sencillamente expresa un periodo que consta de los veinte sellos, el año, y el Tzolkin:

  • El Tzolkin: 20 sellos x 13 tonos = 260

  • El año Haab; 18 vinales x 20 días = 360

  • Los 20 sellos

 

De modo que podemos hablar de 20 periodos de 260 años o veinte periodos de 360 Tzolkin, porque son lo mismo: 260 x 360 = 360 x 260  

Así, en cada Era habría un periodo de tiempo donde cada sello se expresa, siendo el que estamos viviendo el correspondiente al sol, sello 20, y el momento del enlazamiento  de Colon sería el equivalente a tormenta sello 19.

 

Entonces habría tres escenarios, por una parte el representado por 20-13, que es el tiempo sagrado del Tzolkin, ocupado por 20 ondas y 13 tonos, y donde vemos la importancia de la onda y con las ondas los castillos. Este es el último periodo, pero antes hay que resolver otros contenidos. Las ondas y los castillos son evolutivos y contienen información referente al salto dimensional, o sea salud y felicidad  permanentes.

 

Otro escenario es el representado por 18-20, o sea el año, lo relacionado con tu sello natal  y sobre todo anual. Es un periodo evolutivo, de sanación y de apertura, en cierto modo de desaprender las estrategias del ego. El año civil es el escenario de todos, de todas las personas buenas y malas. De todos sin excepción, todos están por algo y para algo. La experiencia es convivir con quien no te ama. Hay una experiencia imprescindible para encontrarte y saber quién eres y es la de transmutar.

Quizás no sabes aun quién eres. Tu eres alguien capaz de transmutar. Eres alguien capaz de trasmutar porque eres un ser de amor, o sea un ser de luz.

 

Las aves, o sea los pájaros, antes de volar por primera vez sólo caminan.

Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, en los sellos el águila, onda 19, onda azul del quinto castillo, expresa ese vuelo que te permite encontrar a tus pares, a tus iguales.

De la misma manera que la semilla es la única representación en el Tzolkin que manejamos del reino vegetal, el águila es la única representación en el Tzolkin que manejamos de un ser capaz de elevarse y volar, o sea desplazarse a voluntad en el cielo. Existen cuerpos celestes como estrella, luna y sol, pero no se elevan sino que están elevados siempre. También existe el mono, como expresión de elevación al separarse de la tierra y poder vivir en los arboles, significando un primer peldaño de subida, un nacimiento, pero como un recién nacido no sabe hacer todo lo que puede hacer.

Una cierta enseñanza es necesaria.

 

Pero resulta que el quinto castillo esta ocupado por DOS DOS.

DOS DOS resulta poco comprensible. ¿De que habla esta gente?, podemos preguntarnos. Pero es muy sencillo.

El quinto castillo lo ocupan los sellos luna, viento, águila, estrella, y resulta que en la primera columna, es decir en la exposición de los 20 sellos la primera vez que aparecen, el VIENTO es el numero dos, es el que aparece en segundo lugar, como el arquetipo del dos. Y resulta que también el ÁGUILA, sello 15, es un dos, porque aparece en la primera columna como el segundo sello de la segunda onda.

Es decir que los dos sellos que en la primera columna aparecen como expresando el tono dos son justamente los que aparecen ocupando el quinto castillo, resultado de todo el proceso evolutivo.

Tal vez se trate de reconocer o recordar quién eres pero que no se preocupen las personas que teman encontrarse ante un reto un desafío. Ciertamente aun siendo un desafío, si lo fuere todo colabora para encontrar y resolver. La madre enseña a hablar a su hijo, y también mama águila enseña a volar a su hijo águila.

Todo el Tzolkin es el Dragón, o sea la madre, y la madre siempre enseña; incluso antes de nacer el hijo, la madre ya le enseña.  

 

Onda de la Serpiente: del 10 a 22 de septiembre

La onda del humano es la onda de la libertad y de los pensamientos elevados.

Es la onda número ocho, cuya equivalencia como sello ocho es la estrella, que es la armonía, pero también la ética y la estética y la belleza.

De modo que esos pensamientos elevados de colaboración y respeto son también pensamientos armónicos y bellos, pero sobre todo son pensamientos sociables, porque la estrella también significa el encuentro y la convivencia con las demás estrellas en el cielo, porque la estrella son las estrellas del cielo.

Al ser la onda número ocho, es el final del castillo blanco, formado por las ondas del caminante del cielo, enlazador de mundos y tormenta.

La onda del humano acaba en el tono 13, que es la semilla. Cuando transciendes esta onda llegas a ser como eres.

Al ser humano le da fuerza la expansión de la conciencia, como queda plasmado en esta onda, al ser el tono 5 el guerrero.

Y la comunicación es lo que libera al ser humano.

 

La energía del ser humano va asociada, de una forma clara en este caso a la energía de la tierra. Se acompañan mutuamente, y una onda es la oculta de la otra.