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Libro Tzolkin 2012

LEE EL PRIMER CAPÍTULO

CALENDARIO MAYA:

Herramienta para la Evolución de Conciencia

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MEDITACIONES ONDA DE LA ESTRELLA (16 AL 28 DE MAYO)

 

- La confusión es entre el fuego y la luz (II)

- La confusión es entre el fuego y la luz (I)

- Es el tiempo de los guías

- El elemento Tierra

- La importancia de la realidad es que te escucha

- ¿De qué se trata, de estar en lo cierto?

- Onda de la estrella

El fuego y la luz no son lo mismo (25/5/2012)

 

Cuidado con la llama AMARILLA. Indica mala combustión.

El fuego es AZUL. Una llama azul indica buena combustión y pocos residuos, pero una llama amarilla manifiesta mala combustión y muchos residuos, mucho hollín.

Podemos encontrar que el fuego, asociado al tetraedro, es azul, es decir lo que aparece en tercer lugar en la secuencia de colores del Tzolkin, tanto en la secuencia diaria, o sea en los sellos, como en la secuencia expresada con los castillos, o sea en las ondas.

De modo que escondido en el azul podemos encontrar al fuego.

 

Hay quien acostumbra a considerar al fuego como lo amarillo, tal vez porque el sol  nos parece amarillo durante el día, excepto en la salida y el ocaso, que parece más rojo. Pero quizás sea como una costumbre sonámbula, no una costumbre despierta.

Fuego es técnicamente algo así como una reacción química rápida, violenta, de oxidación de una materia combustible.

El fuego es la manifestación visual de la combustión. La combustión es una reacción química en la que se desprende luz y calor, y que se presenta visualmente como fuego.

La combustión es técnicamente una reacción química donde por oxidación se trasforma la energía latente en luz  y calor. Esta reacción por sí misma no precisa espectador, -hablamos de espectador human@ -, sino que  incluso lo excluye en la mayoría de posibilidades. Es decir, en el universo o en el mundo de las combustiones, el calor y también la luz pueden ser de tal intensidad que sea imposible la vida humana pero sí sea posible la combustión. Esto demuestra que esa combustión no sucede para que TU o YO la veamos, sino siguiendo otros presupuestos.

Sin embargo el fuego es como se presenta visualmente la combustión. O sea la combustión quiere ser vista y es el fuego.

Es como si el fuego fuese lo que inventa la moda, las peluquerías, los gimnasios, las dietas, los talleres de confección, la cosmética, etc.

Parece como si Agua dijese “solo te necesito a ti”, pero Fuego dijese “vaya, tengo que ir de compras”

Parece como si Fuego diese valor al espejo. Si consideramos espejo-su-humo como una manifestación dual - como todo en esta dimensión incluidas las personas, sin ir más lejos tu mismo, o sea yo mismo - de la divinidad, parece que fuese la parte fuego del ser humano la que primero diese valor a ese espejo, que es manifestación de la divinidad o dimensiones superiores de la vida.

 

Quizás mirar aumenta la luz, porque si no mira nadie la luz, se va de vacaciones, porque “no es por no ir, pero ir para nada” te desmotiva y hasta te olvidas. O sea la luz te busca,  necesita hace pareja contigo. Para eso tienes ojos, para ver.

Para la medicina, la cultura y tradición ayurveda, que maneja los chacras, el yoga y tantas cosas sabias, los ojos son expresión del fuego, igual que el plexo solar o tercer chacra. Y en este tiempo de reunir los trozos, es importante considerarlo y confrontarlo con la aportación Tzolkin o sea maya, gracias mayas conocidos y desconocidos.

Pero el VER, en escala humana sucede solo en una pequeña franja de la luz. Hay luz  por encima de lo visible, y por tanto no visible, y la llamada luz ultravioleta es potencialmente dañina para el ser humano. Y hay luz por debajo, o sea infrarroja, que también podría ser invisible para el humano y potencialmente dañina.

La relación con el ver explicaría la presencia de sellos como águila y noche como expresión del fuego.

 

Otra de las características del fuego, o sea de la combustión, es la transformación.

La transformación es propia del fuego. El fuego trasforma una sustancia en otra porque a partir de una sustancia, el combustible, y en presencia de oxigeno, oxidación, hace aparecer otras sustancias, como vapor de agua y gases, y todo de forma rápida.

Esas características son las atribuidas al color AZUL en cuanto a la transformación. El Azul trasforma.

MANO AZUL canaliza, eso es algo instantáneo, y sana, o sea hace aparecer algo nuevo como la salud y la química de la salud; NOCHE AZUL hace aparecer algo nuevo, como abundancia o felicidad en la carencia; AGUILA AZUL, con la creatividad; TORMENTA AZUL, que reinventa, renace, resucita; y por supuesto MONO AZUL, que es propiamente el nuevo nacimiento.

El fuego transforma, es evolutivo, hace aparecer algo de algo. Concretamente la reacción oxidativa produce normalmente agua y también diferentes gases.

Esto es precisamente lo que es indicado visualmente a través de la secuencia de los sólidos platónicos donde el tetraedro, que es el fuego y que en el Tzolkin es el azul, está formado por triángulos y aparece entre el icosaedro y el octaedro, también compuestos por triángulos.

De modo que la atribución del fuego al triángulo está justificada y de ello la atribución similar al tono tres. El tono tres identifica el servicio y te trasforma, como fuego.

Esa transformación es sanadora, como se manifiesta a través de la onda tres del Tzolkin, ocupada por la mano.

Mano es sanación y canalización, y su característica es, como el fuego, de rapidez.

Esto se puede extrapolar a la tercera onda del Tzolkin personal de cada persona, que libera sanación para la persona. Si meditas tu tercera onda, activas procesos de sanación y transformación internos. Solo necesitas ensoñar tu tercera onda, sea cual sea.

 

Lo sólido, la Tierra, vuela mientras parece estar quieto.

El primer castillo, castillo de lo sólido, está unido y es oculto del quinto castillo, castillo verde. Quizás es lo mismo, esperándote, sólidamente esperando.

El fuego, como el mono, es osar. Sí, osar. Osar, atreverte, te trasforma.

Pedir perdón es un mantra, y te trasforma cuando osas y hay error.

Pero el error reconocido es maravilloso, mágico, activa fuego trasformador.

“Feliz culpa que mereció tan grande redentor” dicen los cristianos, y mucha gente se cree que les odia y no saben por qué. Pero es imposible odiar sin que haya odio en tu corazón en vez de amor. El fuego trasmuta el odio en amor. Lo que hay que buscar es el daño emocional que produce juicio, odio y frustración.

Feliz culpa que mereció tan grande redentor. A más culpa, más redención, no más castigo.

Pedir perdón en el espejo es perdonar.

El fuego produce agua, o sea te permite amar más allá del juicio, y también produce aire, o sea también libera el elemento gaseoso que produce iluminación.

El aire, lo amarillo, es iluminación.

 

SÓLIDO: volar, estar, paciencia, solidaridad energía femenina.

LIQUIDO: energía unitiva, enlazadora, desapegada, que aprende.

FUEGO: trasforma, surge, perdonar, nacer, ver.

GASEOSO: madurar, ocupar todo el espacio, iluminación.

 

  

Los Elementos (24/5/2012)

 

Serpiente - tierra - rojo. 

Perro - agua - blanco

Águila - aire - azul

Sol - fuego - amarillo

 

Parecen claros. La serpiente en la tierra; el perro como amor, la emoción, o sea el agua; el águila en el aire; y el sol, fuego porque quema.

¡Parecen claros! Pero puede haber un gazapo, o sea un error no intencionado y como todos los errores no intencionados, hacer que suceda lo contrario a lo que quieres.

Se puede considerar que “contaminante” es simplemente algo que está fuera de su lugar. Todo lo que existe es válido, pero si está fuera de su sitio puede ser perturbador. Por ejemplo la bacteria Coli en su sitio y proporción te ayuda, porque para eso está, pero fuera de su sitio puede ser considerado como perturbador o producirte un cólico.

 

Si quisiéramos relacionar la familia del sol según el Tzolkin con los ELEMENTOS de la cultura grecolatina o clásica representados en los sólidos platónicos, el orden no sería tierra- agua- viento-fuego, sino ¡tierra-agua-fuego (asociado al azul)-aire¡.

El águila, por mucho que esté en el aire, representaría el fuego. Y el sol, por mucho que queme, representaría el aire.

Por supuesto que en un mundo posibilista y no de verdades excluyentes, se puede otorgar ese orden que ahora estamos considerando erróneo, como válido, si eso es lo que quieres, pero si eso es lo que quieres y por la razón que sea. Si no es así, lo consideraríamos erróneo porque no es intencionado ni voluntario, sino NO CONSCIENTE. Es simplemente que te has pasado de renglón.

Es como si no sabiendo suficiente inglés traduces “start”, que en realidad significa “empezar”, por “estar”, y te quedas tan fresco.

 

El orden en que se presentan los sólidos platónicos es un orden código, y para conectar con la intención de ese código conviene seguir el orden. Y entonces, mirar.

O sea, esto es recuperar el azul para el fuego. Y encontrar por qué, si existe, se le pueden atribuir los valores asociados al azul, al fuego. Pero el fuego es el tercer elemento, no el cuarto. Y el azul es el tercero en la secuencia de los colores, tanto de los días, o sea de los sellos, como en los representados por los castillos, o sea en las ondas.

 

Todo esto es una indagación para comprender mejor el mensaje maya.

El color azul está asociado a transformar, y es el que aparece en tercer lugar. Pero misteriosamente, también en una de las tradiciones mayas es considerado por los expertos como un comienzo. El dragón, y por lo tanto lo rojo, son comienzo del Tzolkin, pero en otra tradición lo es el mono y por lo tanto el azul. Luego lo azul también es un comienzo en la tradición maya, incluso tal vez en una tradición más antigua y quizá más maya. Pero aquí el valor buscado no es lo “antiguo”, sino LO REAL, es decir lo que expande tu conciencia y te hace más real porque resuena con tu código interno. Luego lo antiguo no es el valor máximo, porque no nos interesa ni la inconsciencia antigua ni el error antiguo ni el culto al depredador antiguo, sino la resonancia real, que más que antigua es eterna, y eso tiene más que ver con algo que despierta lo eterno en ti.

Por ese motivo nos parece especialmente importante reconocer si el código en los sellos azules del Tzolkin está hablando del fuego, porque eso también nos llevaría a resituar a lo amarillo con los valores del aire.

 

Si consideramos como estados de la materia sólido, líquido, gaseoso y plasma, encontraríamos que el aire y el estado gaseoso sería lo mismo. En el estado de los gases, hay dos características que parecen ser muy interesantes aplicadas a una persona.

Las moléculas en los gases se mueven con absoluta libertad, porque han perdido la cohesión. La cohesión, que es lo más importante en el sólido, aquí no es importante, sino que lo es la libertad. Y la libertad sí que es algo que se relaciona directamente con uno de los sellos amarillos como es el humano. Sobre todo si tenemos en cuenta que amarillo significa madurar, el final de un proceso en el cual se ha llegado a la maduración. O sea que es el momento en que has llegado a ser tu mismo. La maduración en un embrión humano es haber llegado a la plenitud tanto en cada uno de los componentes como puede ser el hígado, el ojo, como en la persona.

La libertad de que habla lo amarillo es el final de un proceso de maduración.

Podríamos otorgar ese valor al fuego equivocadamente, pero en realidad, no, porque la maduración no puede estar representada por un fuego quemante, sino en todo caso por la luz.

Pero en el fuego no hay libertad. El fuego está atado y encadenado al punto de combustión, al momento de la combustión, al lugar. La característica de las moléculas del estado gaseoso, es que se mueven con libertad en todas direcciones.

“Libre como el viento”, pero no “libre como el fuego”

 

El aire, como poliedro está representado por el octaedro, o sea por la doble pirámide, siendo la pirámide algo que te carga. Por tanto en la dimensión humana no encaja, porque el fuego produce una combustión, no una carga de energía. En realidad, hay un error asociado al color. Cuando la llama de fuego es amarilla, está indicando una combustión insuficiente, que produce mucho residuo, pero justamente cuando la llama es azul es cuando la combustión es mayor; el fuego es más fuego cuando es azul, y la llama amarilla es un fuego insuficiente.

Otra de las características del estado gaseoso es que se expande y ocupa todo el lugar, TODO EL ESPACIO.

 

Lo sólido, cuyas moléculas están todas muy juntas, muy unidas, no tiene vocación de ocupar todo el espacio, porque lo sólido, o sea la tierra, quiere hacerse presente, y también vuela, es un vehículo. Tiene misiones concretas. Pero tu no te puedes quedar ahí, porque solamente puedes actuar eventualmente como sólido.

El agua une, pega, aprende; aprende como eres, cómo unirse a ti; es un regalo, te acompaña; te sujeta en el vuelo amorosamente. Pero tampoco tiene vocación de ocupar todo el espacio, sino que tiene una forma que se hace plana

Pero lo gaseoso tiene vocación de ocupar todo el espacio. Y la maduración supone que tu ocupas todo el espacio. Madurar es ser tan “tu” como sea posible. Madurar es ocupar todo tu ser. Es una plenitud y por eso se puede emplear el código del aire para explicar esto, que es el final de un proceso en esta dimensión.

Y por eso se puede expresar con el sol, porque el sol tiene la vocación de ocupar todo el día, de llevar la luz a todos los sitios, de ocuparse de todo.

La semilla también tiene la vocación de expansión. De hecho hay un movimiento constante en los árboles. Los árboles no se desplazan sobre la superficie, pero sí se desplazan en el espacio.

La estrella puede expresar el elemento aire, porque las estrellas son como las moléculas. No tienen una cohesión que las pegue unas con otras, porque eso sería el final de las estrellas, pegarse. Las estrellas actúan como las moléculas, libres, ocupando todo el espacio celeste. Por eso son un ejemplo de las moléculas o seres humanos, pero en otra dimensión. La característica de las moléculas de los gases es que son libres y tienen un movimiento ultradinámico.

Aunque nosotros veamos las estrellas en el cielo como puntos aparentemente fijos, en realidad tienen un movimiento ultradinámico. Quizá por eso nos parecen fijas, porque no tenemos valores para comprender ese movimiento, o quizá sea por otra razón.

Y el guerrero está hablando de la expansión de la conciencia. Posiblemente sea más apropiado asociarlo al elemento expansivo que es el gas, que a la combustión.

La confusión es entre el fuego y la luz.

  

Es el tiempo de los Guías (23/5/2012)

 

Gracias JOSE, me refiero a Don José Arguelles  y gracias Lloydine.

José, o sea Dios aumenta, o Dios aumentará, o Dios esta aumentando. Arguelles, de Argos, lo que brilla o sea la luz .

Pero Argos también es el nombre del perro -¿sello 10?- de Ulises, el vagabundo, tal vez el LOCO  del Tarot, o tal vez simplemente el ser human@.

Argos, ya moribundo de puro viejo, es el único que reconoce  a Ulises de regreso a Ítaca. Luego, es reconocido por todos, y restituido a su hogar y a su reino.

 

Argos es una muestra de qué cosa son los sellos blancos y también qué cosa es el Tzolkin, qué cosa es José Arguelles y qué cosa es el ser humano, o sea tu.

Lo sellos blancos son unitivos, unen como el agua. Una de las características del agua es que une, adhiere, pega, como lo demuestra el pan o los ladrillos.

Eso es un poco lo que hace el VIENTO, que une lo lejano a través de sus corrientes y lleva cosas de aquí para allá. Pero también el simple aire que respiramos une a todas las personas. Pero eso es sin necesidad de conciencia.

La comunicación con conciencia es unitiva y es la autentica comunicación. La comunicación amorosa es la comunicación, el viento.

El espíritu es lo que mantiene unido el cuerpo. Cuando el espíritu se va del cuerpo, el cuerpo se  desmorona, se disgrega.

 

También el ENLAZADOR es unitivo.

Enlazador es una fuerza unitiva existente en cada persona capaz de permitirte conectar realidades, dimensiones y personas más allá de la lógica.

Enlazador es familia del dragón, y como el dragón que viene desde dimensiones superiores a ésta, el enlazador conecta con otras dimensiones como fuerza espiritual y amorosa en el momento oportuno. En el momento oportuno, todo sucede.

 

Las neuronas espejo actúan como fuerza unitiva que enlaza a tod@s los humanos, facilitando la empatía, la telepatía y la sabiduría. Por eso también el ESPEJO BLANCO es unitivo.

 

Y también es blanco el MAGO.

El mago sabe que tu eres otro yo, y es ese conocimiento del espejo y de las neuronas espejo, del enlazamiento con otras dimensiones, su aprendizaje.

 

En ARGOS está esa fuerza enlazadora, sabia y atemporal que es el amor escenificado.

A todos los sellos blancos se les puede atribuir las mismas características de atemporalidad, sabiduría, amor, unión y reconocimiento.

Y en el momento oportuno se abre, gracias a José Arguelles, esta resonancia de juego y de arte.

El ser humano vive con el arte, y eso estaba y aun está olvidado; y vive con el juego inocente, y eso estaba y está algo olvidado. Y vive con el otr@, y es un ser de luz.    

 

  

El elemento Tierra (23/5/2012)

 

Lo sólido, o sea el elemento TIERRA, parece carente, como si no supiera, como si no se enterara de nada. Incluso parece como si su tendencia fuese a caer, a ir hacia abajo.

Levantas una piedra con tu mano y si la sueltas parece caer. Caer al suelo.

Lo sólido, o sea el elemento tierra, parece relacionado con caer, como si fuese casi lo único que supiera hacer.

Sin embargo, la tierra lo que hace es VOLAR.

Lo sólido vuela. Lo sólido de la tierra es lo que orbita, o sea lo que vuela. Lo sólido de los planetas es lo que orbita, lo sólido de las estrellas. Lo sólido es volador, por eso el Dragón vuela.

Lo sólido es lo que vuela y lo que sustenta. Lo sólido es lo que da soporte a todo lo demás; es lo que lo sujeta, no lo que cae.

¿Las cosas caen o las cosas suben? Subir, bajar; no, las cosas se mueven en dirección al centro, al centro de la Tierra.

Sobre la Tierra, el centro es el centro de la tierra, y hacia ahí van las cosas cuando se “caen”. Solo es apariencia que “el centro” sea “abajo”.

Las cosas no son como “parecen”.

 

En la sabiduría maya guardada y trasmitida a través del Tzolkin encontramos dos formas diferentes de utilizar el COLOR como código para expresar la realidad; como algo que voluntariamente se muestra ante la conciencia, ante TU conciencia; como algo cíclico, sin que necesariamente lo sea. No es esa su esencia, sino que aparece así ante ti.

Se presenta como algo cíclico, que significa que se repite.

La realidad se repite ante la conciencia para que puedas prever lo siguiente, para que puedas acompañarla si quieres, porque sabes lo que está haciendo y lo que va a hacer.

Y hay dos códigos utilizando el color, un código de cuatro colores, que maneja sellos, y un código de cinco colores, que maneja ondas.

El código de cuatro colores maneja sellos porque maneja lo conocido y el código de cinco colores incluye lo desconocido.

 

El código de CUATRO COLORES maneja lo conocido, lo cotidiano, pero dirigido a la conciencia; despierta la conciencia, nutre la conciencia, expande la conciencia. También es un código cuatro, que da forma a la conciencia, como en los tonos. Da forma.

La forma está dirigida a la conciencia y los símbolos hablan a la conciencia con su forma. El símbolo es una forma que habla sin palabras.

El código de cuatro colores es un código cuatro, CUARTA DIMENSIÓN. La conciencia está despierta en la cuarta dimensión. VE.

En la tercera dimensión “no saben lo que hacen”, según palabras de Jesucristo, “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”. Como la madrastra y hemanastras de CENICIENTA, viven éxitos frustrantes. “Éxitos frustrantes” es todo lo que te apropias. Para MÍ. Los sórdidos y dolorosos éxitos frustrantes. Y encima los defiendes, crees que te los van a robar o que los necesitas.

 

El código de los CINCO COLORES es un código cinco, que como el tono cinco, da fuerza al propósito.

Da fuerza al propósito del dragón. El propósito del dragón es romper el “para mí, todo para mí y los míos”, porque los míos son míos.

El propósito del dragón es la solidaridad en las dificultades, como medio para reconocer lo oscuro en ti y deshacerte de ello y dejar de ser un depredador y habilitarte para acceder a la dimensión del amor. QUINTA DIMENSIÓN.

 

El código de los cuatro colores es similar a un código cuatro de “elementos, como en la astrología. Te da conciencia, conciencia sobre ti y sobre la realidad. En el Tzolkin son los sellos diarios los que llevan diariamente ese ritmo de cuatro.

Los 20 sellos se pueden organizar en familias: 5 familias de 4 sellos, en el orden en que aparecen los sellos en el Tzolkin. Esta es la presentación de las familias según los sellos.

La familia polar está formada por los sellos 20-sol, 5-serpiente, 10-perro, 15-águila. Pero la familia polar, según las ondas sería: 20-estrella, 5-caminante 10-espejo, 15-noche.

Esto es una invitación a reinventarse. Es como cambiar la moneda de un país para que valga en otro, como convalidar una titulación para poder ejercer en otro país.

Quizás eres SOL y te gusta la luz como tarea, pero evolutivamente el asunto no es tanto lucir o brillar, como hacer aparecer la estrella, la luz en los demás.

El sol, cómo encontrar soles, o sea estrellas.  

 

  

La importancia de la realidad es que te ESCUCHA (19/5/2012)

 

Hoy es algo aceptado de manera general que CREAS LO QUE CREES.

Tanto en el mundo empresarial, o sea de cómo ganar mucho dinero, como en el mundo deportivo de records y triunfos que también es dinero, como en el mundo de las terapias, de la creatividad, del estudio, de la psicología, de las adicciones, etc., se confirma en la práctica el PENSAMIENTO POSITIVO como algo capaz de modificar la realidad. 

Está claro, la realidad escucha, TE escucha y por eso cambia, pero quizás no sea tonta o amorfa,  sino inteligente y quizás “lo mejor” sea escucharla.

Tal vez eso sea lo que en términos de la sabiduría contenida en el Tzolkin se expresa con el paso del ROJO de iniciar al BLANCO de refinar, paso previo al AZUL de trasformar y al AMARILLO de madurar. 

Por ese motivo tal vez conviene tratar de escuchar la realidad, tratar de conocerla y por supuesto tratar de respetarla.

 

Si entendiésemos que bajo el rojo se encuentra un sentido, o sea un significado de la materia como primera manifestación de la realidad, y entendiésemos o quisiéramos aceptar que esa elección del rojo no es algo que tu has elegido ni que lo he elegido yo ni ninguna persona, sino que es la forma en que desde dimensiones superiores quiere insinuarse eso que llamamos realidad y que es precisamente el significado de lo más material, quizá podríamos así cambiar, modificar los términos de la comunicación frente a la materia y ya no seríamos los listos y la materia la tonta, sino que entonces adoptaríamos la figura de esa persona que llena de paciencia o llena de interés, interrumpe su discurso para escuchar al otro.

 

Entonces es como si el rojo significase la materia sólida, lo sólido desde la realidad humana, o sea desde lo humano, que gusta tanto de clasificar, medir, pesar, contar, colocar en estanterías, coleccionar las cosas. Quizá como sugiere alguna película sobre juguetes, exactamente Toy Story, los juguetes o las cosas estén vivos y tengan sus propias reuniones, asambleas, consideraciones, formas de relacionarse, y cuando tu apareces se paran; algo así como, según gente muy sabia, hacen las partículas subatómicas. Ciertamente Julio Verne acertó en todas sus fantasías. Y ciertamente hoy hay nuevas fantasías que quizá también sean reales.

Lo sólido es considerado clasificatoriamente uno de los “cuatro estados” de la materia, que son sólido, líquido, gaseoso y plasma. Y encontramos o mejor dicho encuentran clasificatoriamente los amantes de las clasificaciones, que lo sólido es algo donde los átomos están muy cerca y con una fuerza de atracción mayor que la de repulsión.

En lo líquido los átomos están más separados, porque ya no se prima la forma, sino la adaptabilidad. Lo que importa ya no es que sea sólido sino que se adapte. Pero es unitivo.

Y en el estado gaseoso la cohesión es casi nula, no tienen forma definida y la tendencia es a ocupar todo el espacio donde están contenidos.

El estado del plasma es un gas ionizado donde se han separado algunos electrones de los átomos.

De todo esto resulta simplemente que lo que llamamos estados de la materia es una clasificación en cuanto al CALOR, porque lo sólido es lo frío, de modo que cualquier líquido o gas puede ser también sólido si está suficientemente frío. Lo líquido ya determina algo de calor, de modo que hasta el hierro con determinado calor es un líquido. Lo gaseoso está hablando de muchísimo calor, y el plasma es el máximo calor, por eso es el estado del sol.

De manera que lo que llaman estados de la materia, son estados relacionados con el calor. Pero en esta dimensión, porque hay otra dimensión que es la dimensión de la luz, y el que puede vivir en una dimensión perpetua es el que está en la dimensión de la luz.

El mismo suceso visto desde dimensiones diferentes parece diferente. El que puede vivir en una hoguera perpetua es el que está en la luz, en la inmortalidad. Y el que no puede vivir en una hoguera perpetua, es el que está en la combustión, que es algo puramente temporal, o sea el que está en el tiempo; no puede vivir eternamente, a no ser que encuentre la puerta de acceso. La puerta de acceso es el amor exponencial, o sea multiplicándose por sí mismo reiteradas veces, es decir lo que hacen las células madre. El dragón también es las células madre.

 

Pero si volvemos al rojo y encontramos que desde dimensiones superiores la  forma en que pueden comunicarse con nosotros es a través de la materia, porque sencillamente no podemos vivir cuando va aumentando el calor; podemos vivir como seres humanos en esta dimensión sobre lo sólido y líquido. Pero nuestro problema es el calor en esa progresión.

La pregunta es ¿quién podrá vivir en un fuego perpetuo? Esa es una pregunta que se hacía Isaías, quien daba una respuesta en relación al grado de conciencia de la persona.

La dimensión del fuego es la tercera dimensión, y la conciencia es el paso, la puerta a la dimensión de la luz. Pero la conciencia está todavía en el mismo sitio donde está el fuego.

 

En los sólidos platónicos la distribución que describe la realidad es la siguiente:

-          Cubo –TIERRA - dado

-          Ico – AGUA - veinte

-          Tetra – FUEGO - cuatro

-          Octa – AIRE - ocho

-          Dode – ÉTER - doce 

 

Entonces vemos un juego, algo muy evidente para que no pase desapercibido, o quizá algo que puede ser muy evidente justo en el momento en que ya es importante que sea reconocido. Nos referimos a que los cuatro últimos elementos simplemente describen algo numérico, empleando en todo caso dos idiomas distintos, el español y el griego, pero dicen lo mismo: Ico y 20 son lo mismo, al igual que tetra y 4, octa y 8, Dode y 12. El único que es diferente es el cubo. Al cubo se le podría llamar Hexaedro, diciendo que tiene 6 lados, pero su nombre real, porque es el que se utiliza, es CUBO, que significa “dado” en griego.

Entonces resulta que si llamar a uno de estos sólidos platónicos por un número fuese lo mismo que llamar “señor don”, del dos al cinco todos serían “señor don” y solamente al primero se le llamaría con un mote, o sea con un alias. Es como si cubo en lugar de hexaedro fuera Jaimito en lugar de Don Jaime o Manolete en lugar de don Manuel, o el zorro en lugar de don Fulano, o el Pecas, o Tinín…

O sea, le hace como más cercano, más coloquial, más humano, más familiar, pero sobre todo lleno y cargado de sentidos, de significados.

Merece la pena considerarlo, porque todo el foco está sobre el cubo: el cubo de la basura, el cubo del hielo, el cubo de agua, el cubilete con el dado para apostar dinero, para jugar al parchís, el cubo para jugar el nene en la playa. El cubo, aunque no con forma cúbica sino cilíndrica, es constante, muy práctico, humilde, servicial; también muy cercano del niño para jugar; muy teatral, porque de repente de cilíndrico se convierte en cuadrado, no sabemos cómo.

El cubo es super-ingenioso, super-cambiante.

Pero también es super-generoso porque es algo “dado”. Dado, no quitado.

 

La materia se entrega, pero lo que se entrega es algo que actúa desde dimensiones superiores y se acerca a ti tan inocuo como puede. En el sol tal vez era fuego, plasma, y se enfría tanto para poder acercarse a ti. Ese dragón acepta helarse, cosificarse, por pura solidaridad.

Toda la materia sólida es un dragón escuchándote, sosteniéndote, ayudándote, esperándote.

Sí, esperándote para multiplicar lo que desees exponencialmente, porque te ama.

El cubo, esa operación por la cual un número se multiplica por sí mismo y por sí mismo, o sea “elevado al cubo”, exponencialmente. En la materia hay algo que se ha comprimido tanto para hacerse chiquito al lado tuyo, para que puedas crecer, exponencialmente, “elevado al cubo”.

El cubo como potencia es un 3.

El cubo es un 3. Quizá por eso se produzca un hexaedro, o sea un 6, porque si escribes “tres al cubo”, o sea 3 elevado al cubo, para ello necesitas poner otro 3. O sea 33.

Pero 33 es un sinónimo, una analogía del chakra del corazón.

El chakra del corazón, según los dueños de los chakras que son la cultura de la India, está asociado a dos triángulos enlazados: Un triángulo con un vértice en la tierra, o sea haciendo equilibrio en la tierra, que es un poco lo que le pasa al dragón que está haciendo equilibrio, sosteniendo otro triángulo separado de la tierra y con un vértice apuntando hacia el cielo.

El chakra del corazón tiene un triángulo apuntando a la tierra y otro apuntando al cielo.

Si escribimos 3 3, tenemos un 3 sobre la tierra y un 3 arriba de la tierra, en el cielo. Detrás de la materia está el amor.

Por eso, esa solidaridad es amor y podemos atribuir al dragón esta cualidad, que se extiende a todos los sellos rojos, y a lo que inicia cada elevación de la conciencia representada por los castillos. ♥♥♥

  

¿De qué se trata, de estar en lo cierto, o sea de tener razón, o de llegar? (18/5/2012)

 

¿Se puede estar en lo cierto? Podemos preguntarnos si se puede acertar. Por ejemplo ¿cuánto dura un día?, ¿podríamos saber lo que dura un día sin haber inventado el reloj, o se trata de vivir un día, o sea de vivir, de aprovechar una oportunidad?

Sí, quizá para llegar merezca la pena hacer caso, escuchar a los nativos americanos, tal vez a los Sioux, a los Aztecas, a los Mayas.

Si se trata de llegar, podemos fiarnos de los maestros exploradores. Pero quizá, hasta que no hemos inventado el reloj de cuarzo era imposible saber, es decir saber que el año tiene 365 días, sólo que como todo el mundo sabe eso no es cierto. En realidad el día tampoco tiene 24 horas.

Y en realidad hay muchos factores de la mecánica celeste que hacen que un día sea más largo o más corto. Incluso sabemos, con un saber comprobado por las más prestigiosas universidades y revistas científicas de esas que si no publicas no eres sabio, o sea es como si no existes, pero a las cuales también se las puede engañar, que el cuerpo del ser humano es capaz en situación de extrema emergencia, de modificar el tiempo.

Por ese motivo y por tantos otros, podemos preguntarnos ¿se trata de tener razón, o sea de fabricar una razón lógica argumental, o de llegar? Maestro Colón demostró que lo importante era llegar, aunque no a Zipango o a la China, sino que llegar era lo importante. Y sea tal vez la verdad la que nos impide llegar.

Por eso es tan importante no juzgar y sí mirar. Y a ser posible, correr.

 

El primer sello del Calendario Maya,  el primer sello de la información legada por los sabios mayas es el dragón, y el dragón es de color rojo. Es el inicio, porque es el uno. Pero el dragón es una LLEGADA.

El dragón viene de otro sitio a tu sitio, y como humanidad, a nuestro sitio. El dragón se expande en varias líneas. Una línea de color, donde tomando como referencia al dragón, existe lo rojo y los demás colores, lo no rojo. Pero todos los sellos rojos comparten algo con mucho contenido intencionado, por el hecho de ser rojo. También se expande en las 260 posibilidades del Tzolkin, mostrando un camino para llegar a una transcendencia luminosa. Pero luminosa constante, no intermitente, es decir a otra dimensión, cuya característica está expresada por la luz. Y en este caso, si queremos aun determinar más la característica de la luz, la luz a que se refiere la llegada, es una luz emitida por las personas. No es llegar a un sitio donde hay una gran bombilla encendida permanentemente, sino que el sol 13 es el final de la onda de la estrella, y nos expresa la realidad de una sociedad similar a la nuestra pero de seres iluminados permanentemente en luz visible, no en luz infrarroja que es combustión. La luz intermitente se puede traducir como la luz que se acaba, porque la combustión se acaba.

Donde nos quiere llevar el dragón no es a la combustión sino a la luz. Y por ese motivo, en algunas tradiciones se habla de un lugar de combustión para significar que no has acertado, que has cometido algún error, o sea no has sabido salir del lugar de combustión. Porque donde realmente estamos, que es a donde llega el dragón, es al lugar donde no hay luz sino combustión. Y el camino que te muestra es el camino a la luz, más allá de la combustión.

Tal vez el “combustible” de la combustión, tenga que ver con el juicio. En la tradición dirigida a lo más inocente del ser humano, o sea al niño, nos encontramos con piezas extraordinarias, como el cuento de La Cenicienta.

 

En el cuento de La Cenicienta se presentan dos tipos de comportamiento y dos tipos de realidades:

Un tipo de comportamiento es el representado por la madrastra y las hermanastras de Cenicienta, que escenifican lo contrario al dragón, es decir la insolidaridad en lugar de la solidaridad, no enseñar, no nutrir, no preocuparse por ti sino esclavizarte, abusarte, maltratarte, ya que su proceder es “todo para mi, no para ti. Si puedo, te lo quito”. De modo que son improductivas, no hacen nada para el grupo, sino solo para sí mismas. Entonces, usurpan y se aprovechan, pero no dan nada, no comparten nada, no se preocupan de nadie salvo sí mismas.

Y el otro comportamiento es el representado por Cenicienta, que es una persona que trabaja para el grupo, NO JUZGA, acepta las cosas tal y como suceden, sin juzgar, sin pretender unos derechos, aun teniéndolos.

Es decir, hay dos comportamientos en el grupo, uno a favor del grupo y otro a favor de sí mismo.

Si la persona deja de colaborar con el grupo y empieza a juzgar y a exigir y a tratar de conseguir para sí la mejor parte, automáticamente se pasa al otro bando, que es el de competir, no el de colaborar.

 

Y respecto a las dos realidades, una es la realidad donde puedes competir y juzgar a todos, descalificando a todos menos a ti, o donde puedes colaborar con todo lo que existe, sin juzgar. Eso es una realidad que se compone de dos dimensiones diferentes, vivir sin conciencia, o sea tercera dimensión, o vivir con conciencia, o sea cuarta dimensión.

Y la otra realidad es la que está representada por la fiesta en el palacio real, donde todo es maravilloso y todas las personas son maravillosas.

Claro, si Cenicienta trata de tener razón, se cae de su lugar, no llega.

 

Entonces, hay dos realidades, y en una conviven dos actitudes. Y el camino de llegada no está relacionado con tener razón o no tener razón, sino con mirar, porque en medio de todo el conflicto, ya que la situación representada es una situación de conflicto, o sea de usurpación y de abuso, resulta que la solución no es una reclamación sino un deseo, pero ni siquiera es un deseo elaborado sino un deseo sugerido desde el otro lado de la realidad, que no eres tu.

Se anuncia algo y desde la inocencia, es decir desde donde no hay culpables, o sea desde donde no hay juicio, se produce un sueño, o sea una imagen, una resonancia. Y el camino que se abre te lleva al lugar real.

Es importante señalar que hay un diálogo permanente desde el ensueño, y algo desde otras dimensiones constantemente dialoga contigo. Encontrar ese diálogo, ese metalenguaje, es importante. Descubrir qué cosa es el segundo sello, es importante: el viento.

Onda de la Estrella: del 16 al 28 de mayo

 

La energía del dragón (maternal, protección, nutrición) va siempre asociada, en una forma que no se ve (onda oculta), a la energía de la estrella, que es de belleza, armonía, ética, elegancia y prosperidad.

Las enseñanzas iniciáticas de muchas culturas lo confirman cuando dicen "quien siembra...recoge": al cuidar, proteger, nutrir, enseñar (energía del dragón), se recibe un beneficio, en forma de prosperidad y armonía (energía de la estrella).

Puede que no tengas lujo u ostentación, pero sí prosperidad (como cuando entras en un bosque que prospera, es armónico, frente a otro que está roto o seco)

Cuando permites a la energía femenina que funcione, estás abriendo tu vida para que sea nutrida. Cuando nutres, habilitas al ser a que te nutra, y entonces vas a tener armonía, incluso a nivel material.

 

La estrella (tono 1) se convierte en sol (tono 13), que es la luz.

A la armonía, belleza y elegancia de la estrella le da fuerza el amor incondicional (tono 5, perro).

En esta onda, la perfección (tono 10) del propósito se alcanza estando alineado, con la tierra y el cielo, pero también con nuestro ser interior. Y cuando esto se consigue, llega la liberación (tono 11), al reflejar la realidad, sin etiquetar ni juzgar.

Lo que nos desafía (tono 2) pero a la vez nos hace avanzar es el trabajo con las emociones. Limpiar las emociones hace que avancemos hacia la luz (tono 13, sol).

El sello oculto del dragón es el sol, luego la iluminación (Dios) está detrás del trabajo maternal.

Permitir al sol, como oculto, que entre en ti, facilita la limpieza. La frecuencia del sol es la conciencia  inicial, de la creación. Abrirte a la frecuencia del sol, es sanador.

Sabemos que el sol tiene la vibración inicial que no ha sido modificada, y así entramos en contacto con esa vibración. Si una flor tiene una vibración sanadora, la del sol aun más.

Porque el interior de una persona, aunque parece compacto, está lleno de vacíos, y el sol está cargado del programa de la creación. Entonces, adecuarse a ese primer programa es abrirte a nacer de nuevo.